Estudi Energètic de la Comarca de la Ribera
 

El pasado 20 de febrero la Agencia Energética de La Ribera (AER) presentaba el informe titulado Estudio energético de la Comarca de la Ribera, realizado a través de un convenio entre esta entidad y el Instituto de Ingeniería Energética de la Universidad Politécnica de Valencia.

Entre los objetivos del estudio cabe destacar la creación de una base de datos energéticos a incluir en el Observatorio Energético de la Ribera, proyecto cuya finalidad es el inventariado de los recursos potenciales de energía disponibles en la zona. Además, se proponen a la AER actividades específicas basadas en las carencias y prioridades energéticas detectadas así como recomendaciones y orientaciones para fomentar el ahorro, la diversificación energética, el aprovechamiento de los recursos endógenos y el uso de energías renovables.

Estructura del consumo de energía en La Ribera.

En lo referente al consumo de energía primaria en las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera Baixa, el estudio concluye que los productos petrolíferos son, con un 50% del total, el componente principal del consumo energético, siendo el sector del transporte el principal responsable de esta dependencia. Igualmente, es destacable la alta penetración que ha tenido el gas natural en los últimos 5 años, debido fundamentalmente a la extensión de las redes de gasoductos. En cuanto a la generación de energía eléctrica en la comarca, únicamente representa un pequeño porcentaje respecto al consumo final, realizándose a partir de centrales minihidráulicas de reducido impacto ambiental y en plantas de cogeneración de alta eficiencia.

Por sectores económicos, la demanda energética está dominada por el sector industrial y, en menor medida, el del transporte. El sector servicios presenta un alto ritmo de crecimiento, dominando el consumo de electricidad.

Implantación de las energías renovables.

El estudio muestra que, si bien el potencial de recursos renovables de la comarca es muy alto, el ritmo de implantación de este tipo de instalaciones es bastante lento. Concretamente, el consumo de energía primaria de origen renovable en la zona solo representa un 2%, estando participado mayoritariamente por biomasa (residuos de poda) para fines térmicos y energía minihidráulica. La energía renovable de origen solar, en sus dos vertientes, térmica y fotovoltaica, tiene una presencia meramente testimonial, aunque muestra un crecimiento sostenido como consecuencia de las medidas y campañas de sensibilización realizadas en los últimos años.

No obstante lo anterior, el estudio hace hincapié en las altas posibilidades de aprovechamiento de la biomasa en la comarca. Específicamente, la biomasa obtenida a partir de residuos agrícolas y forestales, fundamentalmente paja de arroz y poda de cítricos, presenta un potencial en cuanto a generación de electricidad de 20 MW, suficientes para el abastecimiento de una población de 10.000 personas.

Conclusiones.

A partir del análisis de los datos anteriores, el informe propone diversas medidas para fomentar la diversificación y el ahorro energéticos. Entre ellas se cita la posibilidad de lograr ahorros significativos de energía sin necesidad de cuantiosas inversiones, por ejemplo a través de campañas de concienciación y optimización del uso de energía. De igual manera, se propone el desarrollo de la biomasa como principal fuente de energía en la comarca, complementándola con la aportación de la energía solar debido a los altos niveles de radiación disponibles. Finalmente, para lograr que estas recomendaciones produzcan resultados positivos a corto-medio plazo sería esencial una amplia colaboración de los agentes sociales.